¿Quién corrige tus exámenes de Selectividad?

Fuente original: Gustavo Bravo, adn.es

Para los alumnos, los ejercicios vienen en un sobre y en un sobre se van | Profesores de universidad y de bachillerato ’se pegan’ por poder corregir las Pruebas de Acceso a la Universidad | Se ganan unos 600 euros por participar en la Selectividad

Vosotros odiáis examinaros, pero a ellos les encanta corregiros. Profesores de instituto y de universidades públicas solitican cada año su puesto como examinador de Selectividad. Aunque uno pensaría que corregir es uno de los gajes de ser profesor, lo cierto es que hay más docentes dispuestos a poner la nota a estos exámenes que plazas para hacerlo.

Cada universidad pública determina el número de profesores que puede permitirse a partir de un presupuesto que gestiona la administracióny este número debe al menos garantizar que haya dos profesores por examen, y que ninguno corrija más de 150 exámenes, más o menos.

Jesús María Arsuaga, profesor titular de la Universidad Juan Carlos I, es uno de los que corregirán los exámenes de los estudiantes que se han examinado en el campus de Móstoles, más concretamente los ejercicios Química.

Un gran creyente en el funcionamiento del sistema, y en la honradez de los funcionarios que forman la cadena de seguridad, que garantiza el proceso conocido como Prueba de Acceso a la Universidad. La Selectividad comienza en el Ministerio de educación, donde las personas encargadas de hacer el examen desarrollan seis o siete modelos, de los que uno es seleccionado al azar, es impreso posteriormente por una universidad, y sus copias son entregadas en sobres cerrados a los examinadores momentos antes de la prueba. “Nosotros conocemos las preguntas en el mismo momento que los estudiantes”, nos explica.

“Un profesor gana unos 600 euros por participar en el proceso”

Arsuaga es miembro habitual del Tribunal de profesores de Selectividad en su universidad, cada año participa en el proceso vigilando los exámenes y corrigiendo los ejercicios de Química. El plazo que les dan es de dos o tres días, y en ese tiempo deben corregir entre 80 y 150 exámenes.

“Es imposible conocer la identidad de los estudiantes a los que estamos calificando”, explica. “Y el número de exámenes es perfecto, da tiempo de sobra y hacer menos de 150 correcciones garantiza que no vas a caer en errores humanos propias del cansancio o la prisa”.

La razón por la que participar en este proceso está tan solicitado no es meramente económica. “Sirve para estar al día, tanto si eres profesor de universidad, como si por supuesto lo eres de bachillerato. Estás en contacto con una prueba para la que precisamente estás preparando a tus alumnos, aunque en mi caso creo que debe formar parte de tu curiosidad e interés. Es bonito, es algo en lo que prefieres estar”, explica.

La gratificación económica existe, aunque no supera los 600 euros. Esta cantidad abarca la disponibilidad para cuidar los exámenes, corregirlos y la posibilidad de formar parte del equipo encargado de las reclamaciones y las dobles correcciones.

Eso que dicen de que el nivel baja cada año… ¿Es cierto?

Bueno (sonríe), en las notas no se aprecia, ¿verdad? Aunque la percepción sí puede ser esa. por lo menos en mi caso, al ser profesor de primero de carrera, ves como llegan de preparados los estudiantes.

¿Un estudiante que se queda en blanco, deja en blanco también las hojas?

Normalmente sí. Pero recuerdo el caso de uno que dejó todo el cuadernillo sin escribir y en el medio me pintó un coche, bastante bien dibujado por cierto. También me llama la atención los que para no dejarlo en blanco copian el enunciado en el espacio de la pregunta.

¿Si descubres a alguien copiando?

Uno pensaría que lo propio sería echarle del examen ¿no? Hay que tener en cuenta una cosa, y es que son chavales que se están jugando mucho, están muy nerviosos, y sobre todo muy impresionados. Para copiar es necesario sentirse cómodo. Y muy pocos son capaces de hacerlo. Tienes que tener todo eso en cuenta. Si alguna vez ves alguno pues le llamas la atención y ya está.

¿Crees que este proceso sirve de algo?

Desde luego. Sirve sobre todo de filtro. Uno tiende a pensar que si el 90% de los estudiantes aprueban, de qué sirve hacer esto. Pero lo cierto es que si eso es así es porque los colegios no permiten examinarse a un estudiante que no garantiza que vaya a superar la prueba. Sirve de filtro.

Si te fijas nadie quiere que estos exámenes se suspendan. Ni los alumnos, ni los profesores, ni los colegios, ni las universidades… pero tampoco los encargados de hacer el examen en el Ministerio.

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